En su retiro temporal, se ha entregado al cuidado de su amigo Juan Adriansens

La Razón, 16 de agosto de 2021

Por JUANJO SACRISTÁN

«El pasado sábado en un control rutinario me aparecieron unas células ‘’egoístas”», así compartía Julia Otero con su oyentes en «Julia en la onda», su espacio radiofónico, el dramático momento en que la palabra «cáncer» entraba en su vida para frenarla en seco. Con gran naturalidad, la periodista, de 62 años, relataba el peor episodio de su vida cuando en un control médico le detectaron un tumor del que no quiso dar más detalles. «La palabra cáncer da miedo, pero estoy aprendiendo a pronunciarla en primera persona desde hace seis días», reconocía.

Desde entonces, la periodista se ha centrado en su recuperación alejada de los micrófonos en búsqueda de la tranquilidad que necesita un momento así. Pese a ello, el «mono» de la radio ha sido más fuerte y Julia ha sorprendido a sus oyentes en varias ocasiones apareciendo por sorpresa en antena. El pasado 6 de mayo, coincidiendo con su 62 cumpleaños, Julia Otero entraba por sorpresa en su programa y contaba que su tratamiento «estaba yendo muy bien». La gallega reconocía que desde su retirada de los micrófonos «la radio le hacía mucha compañía ahora que era oyente».

Precisamente de una compañera de Julia en la radio, Aneyma León, hemos conocido esta semana más de su forma de entender la amistad y la vida. «Hoy hace una semana que murió Juan Adriansens, y hay algo que me gustaría contar», relataba la redactora. «Si (Juan) tuvo una despedida digna y estuvo cuidado y atendido sus últimos años fue gracias a Julia Otero. Julia y su marido, Josep, se ocuparon de forma absolutamente altruista y discreta con el mismo esmero que hubieses puesto un hij@».

La propia Julia Otero anunciaba su fallecimiento el pasado 8 de agosto en sus redes sociales para sorpresa de todos. La periodista elogiaba así la figura del tertuliano: «Se ha ido nuestro Adriansens (...) brillante, valiente, heterodoxo, enamorado del arte, la belleza y las catedrales. Contar con su sabiduría en la radio fue un privilegio; tenerle como amigo, un regalo. Para siempre en mi corazón», escribía en Twitter.

Gracias a su compañera de radio conocemos también quién cuidó y acompañó al escritor y pintor, de 85 años, hasta sus últimos días: «ellos (Julia y Josep, su marido) le quitan hierro y dicen que cualquiera hubiera hecho lo mismo pero la realidad es que son los únicos que lo han hecho. Es un gesto de amor, de respeto y de generosidad enorme que solo conocíamos unos pocos». Una forma de entender la amistad, privada y silenciosa, que dice mucho del carácter de la periodista.


© 1998-2022 www.juliaotero.net