Editorial del 8 de marzo de 2026

Es 8 de marzo y, para quienes nos declaramos feministas, también el 7 de noviembre o el 16 de mayo, o sea todos los días. Pues este 8 de marzo no es la típica jornada de "quedar bien", marcándose un especial para aparentar lo que luego se ignora el resto del año. No. Nuestra militancia en la igualdad es diaria, tozuda, intenta ser pedagógica. Es verdad que defender las causas obvias justas produce desgaste y cansancio, pero a las mujeres nos ha tocado ser inasequibles al desaliento.

Por la cuenta que nos trae, las mujeres hemos sido en el mundo las que hemos frenado la llegada de los ultras al poder en muchísimos países. No es una opinión, es un hecho que demuestra la demoscopia. ¿Por qué creen si no que hay algunos grupos organizados y financiados que plantean incluso quitarle el voto a las mujeres?

No solamente trabajamos y cuidamos a quién tenemos a nuestro cargo, sino que además la historia nos está obligando a proteger la democracia. Pero, como dice la frase, ¿qué más le da al tigre otra raya?".