Editorial del 28 de Febrero de 2026
Si Borges tenía razón cuando escribió que las casualidades son en realidad citas largamente acordadas, podemos decir que Tejero tenía cita acordada con la muerte el mismo día exacto en que se desclasificaron los documentos secretos del 23F.
Ha sido el asunto principal de la semana y, cómo no, ha traído ruido a la conversación pública. Hay estos días una competición para ver quién hace mejor la pelota al emérito, como si el 23F hubiera dignificado la cartera o la bragueta real. Nada ocurre en España que no sea ensordecedor.
Luego uno se da unos paseos por la vida real y comprueba la sensatez del español medio que resulta mucho mejor persona de lo que parecen sus representantes políticos en el Congreso, esos que insultan, mienten y anuncian cada día el apocalipsis.
En tiempos de 'malismo', resulta que las personas aún nos emocionamos ante un chimpancé agarrado a un peluche porque no tiene junto a quién acurrucarse.
Apelamos a esas buenas personas que, sin duda, son nuestros oyentes. En ellos pensamos cuando preparamos los contenidos de estas cuatro horas de radio. Buenos días a los buenos, a ver si ponemos de moda la revolución de la alegría.
