"No es que "no tinguem por" es que tenemos la obligación de conjurarlo y seguir en pie"

Editorial del 28 de agosto de 2017

La dirección de Onda Cero ha decidido dejarnos sin comer y aquí estamos, ampliando nuestro horario como tantas veces tantos oyentes nos habían reclamado. Enviamos un abrazo a todos los compañeros de deportes que en todas las emisoras de Onda Cero han estado hasta ahora ocupándose de este tramo horario, y por supuesto, nuestra gratitud al equipo de Arturo Téllez que ha seguido mimando a los oyentes de Jelo en las últimas semanas.

No ha sido una vuelta al trabajo cómoda ni feliz. Añoramos aquellas vueltas al tajo en las que, como mucho, podíamos ponernos plastas con el síndrome postvacacional y demás gili-tonterías... Lo añoramos porque este agosto es distinto, para todos, pero más -y peor para gestionarlo emocionalmente- para quienes trabajamos físicamente en las Ramblas.

Miles de velas encendidas, centenares de peluches, flores de todos los colores, notas manuscritas, pancartas, camisetas con inscripción, cartas, zapatitos de niño... Todo eso que recuerda el horror vivido hace 10 días en el corazón de Barcelona, es lo que contemplamos cada mañana cuando llegamos hasta aquí, hasta la radio, con la mejor voluntad de entretenerles, compartir cosas e historias y hacerles pasar la mejor tarde posible.

Y a eso vamos. No es que “no tinguem por” es que tenemos la obligación de conjurarlo y seguir en pie.


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