Unas cerezas políticas para salvar las tardes de La 1

Aunque no arrasó en audiencias, 'Las Cerezas' de Julia Otero fue un ejercicio de lo que debe ser la televisión pública.agentv.es, 30 de mayo de 2013

Por Álvaro Onieva

Asistimos a una funesta debacle en las tardes de La 1. Fórmulas rancias, formatos mal ejecutados, productos agotados o parches de parrilla. Consecuencias, en definitiva, de pensar mal y rápido, de no tener unos objetivos claros y de preocuparse más en destruir lo que había que en construir donde no hay. Que el primer canal de TVE tiene un problema grave con sus tardes es algo más que evidente. Y yo no puedo no intentar pensar en cuál podría ser su solución. ¿Y si la política fuese el camino a explorar?

Suena a locura, lo sé. ¿Política y objetividad mezclada con entretenimiento para una televisión pública que pasa una etapa caracterizada por ser puesta en tela de juicio en cada emisión de los Telediarios? Precisamente.

Pero antes de dar mis argumentos, echemos un ojo a la situación actual de la parrilla. Tras el Telediario 1 de Ana Blanco, último bastión de rigor en la pública, comienza la sobremesa con ‘Gran Reserva. El Origen’. Sobre este serial no comentaré demasiado ya que sigue vigente el fracaso en cuanto a audiencias de un producto de calidad mal planteado, del que ya hablé en este blog. Le sigue la telenovela latinoamericana de turno, opción de tarde que perdió su fuerza desde que se quedó sin el magnífico lead-in que suponía ‘Amar en tiempos revueltos’.

Después tenemos ‘Letris’, un concurso fatal desarrollado que a mí me evoca a la televisión de los ‘90, y como muy de La 2. ¿Qué digo? Aquel ‘Quatro’ de Paco Vegara era mucho más entretenido. ‘Letris’ no es variado, no invita a jugar desde casa, no tiene un plató agradable… y en definitiva no está a la altura de otros concursos actuales como ‘¡Ahora Caigo!’ o ‘Pasapalabra’ como para ser una alternativa del género. ¿Y qué más hay? Las otras “novedades” de la temporada son el talk show ‘Tenemos que hablar’ de Ana García Lozano, también traído de los ’90, y la segunda edición de ‘Corazón’. Y fijaos que esta última opción me parece la más acertada de toda la tarde, porque al menos es ahorrativa.

Movimientos ha habido, sí. Pero malos, muy malos. Los directivos de La 1 han optado por “valores seguros”, nada novedosos y con los que pretenden enganchar a un público que perdieron hace mucho. Entretenimiento que no entretiene. Y la audiencia no acompaña, pero bueno, podemos decir eso de que La 1 no busca ni necesita audiencia, ¿no? Mientras haya calidad… ¡OH! Espera un momento.

Y ahí llego al punto al que quería llegar. Realmente TVE no debería volverse loca por quitarle espectadores a Jorge Javier Vázquez o a Arturo Valls, no necesita jugar a eso. Lo que sí necesita como el comer es conseguir una buena imagen de nuevo, retomar el brillo y el lustre de años pasados. Que un país entero no siga pensando eso de “no sé para qué pagamos impuestos para esta televisión pública…”.

Calidad, señores de TVE, calidad. Si no podéis llevaros al 20% de la audiencia de calle, al menos haced que no nos sonrojemos cuando miremos la parrilla de La 1 en la EPG. Y más aún, que no nos dé total vergüenza (por no decir rabia y asco) estar ante una televisión pública manipulada, usada y maltratada por unos cuantos. Por esto pienso que un programa de corte político -o cercano- podría ser la salvación de las tardes de la cadena pública. Está claro que no vais a traer de nuevo a Ana Pastor -y no precisamente porque esté ya atada a otra cadena- pero podríais jugar a hacer algo digno, aunque sea fuera de los informativos, que parecen ya más perdidos que el barco del arroz.

Y me viene a la mente el programa ‘Las Cerezas’. Para quien no lo recuerde, le refresco la memoria. Corría 2004 -sí, en plena llegada del PSOE al Gobierno- y La 1 puso a una periodista de prestigio como es Julia Otero al frente de un magacín de prime time. Aguantó bastantes meses en parrilla con una audiencia bastante fiel, aunque no todo lo fuerte como para no acabar cancelado. Sin embargo, ‘Las Cerezas’ fueron un gran ejemplo de televisión pública. Periodismo de calidad, invitados de nivel, toques de humor y entretenimiento, entrevistas de ritmo pausado y hechas con inteligencia… ¿No necesita esto Televisión Española?

Dejaos de malos concursos, de testimonios arcaicos y de hablar de celebrities hollywoodenses que nada tienen que ver con lo que ahora necesita la televisión pública. Nadie espera que hagáis ‘Al rojo vivo’ tampoco. Poned a una figura respetada al frente de un programa de tarde riguroso –una Olga Viza, una Pepa Bueno, una Julia Otero de nuevo quizás- y comenzad a construir de nuevo la credibilidad de La 1 que os habéis cargado y que la televisión de todos merece. Por favor.


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