El vivo al bollo

El Periódico, 22 de mayo de 2002

Ferran MONEGAL

A Julia Otero las entrevistas al personal del PP le salen de orfebrería. Aunque esta rama política no suele frecuentar La columna (TV-3), de vez en cuando cae alguno, y disfrutamos mucho. Ayer tarde, la visitó Manda güevos Trillo. Es un elemento con verdadero sentido del humor, este ministro. Confesó que se identifica plenamente con la caricatura que le hacen en El guiñol de Canal+, cabra de la Legión incluida, y luego departió con un Shakespeare de mampostería que le salió al paso, y demostró sobradamente sus amplios conocimientos sobre el famoso dramaturgo. Precisamente, y hablando en términos shakespearianos, se interesó Julia por la situación de Trillo en esa apasionante carrera por heredar el trono de Aznar. Le preguntó: "Dónde está usted en este drama ¿en la retaguardia, en primera línea, o es usted pura y simple carne de cañón?". El ministro de la guerra contestó: "En la retaguardia del banquillo. Es una zona que alivia mucho". Pero reflexionó un momento Trillo tras lo que acababa de decir, y añadió: "De todas formas, ya se encargará el propio Aznar de preparar a la persona... ¡a la persona que llegue viva, porque en los dos años que quedan fíjese usted la de cosas que pueden ocurrir!". ¡Ah!, qué impagable golpe de sinceridad sin tapujos, y qué sabio pragmatismo el suyo. Le asiste la razón más absoluta: heredará quien al final siga con vida. O sea, el muerto al hoyo y el vivo al bollo. Eso no es de Shakespeare, sino del refranero agropecuario de Castilla, que es lo suyo.


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