El Tigre y la domadora

La Vanguardia, 28 de marzo de 2001

Josep M. Baget Herms

De nuevo en plena forma después de su ya famosa varicela, Julia Otero recibió el lunes en "La columna" a Tom Jones, nada menos que "el Tigre" que se presentó en el plató de Sant Joan Despí a bordo de una "limousine" como corresponde a un artista de su fama. A la espera de su llegada, Julia ya había caldeado el ambiente durante la sección cinematográfica con Eduardo de Vicente, donde se habló, evidentemente, de los Oscar y de la ceremonia celebrada aquella madrugada que ha sido una de las más deslucidas de los últimos años, aunque por fin le han dado una estatuilla a Julia, Julia Roberts.

Y en esas llegó Tom Jones, uno de esos símbolos sexuales que ejercen una mezcla de amor y rechazo entre las feministas. Tom ya tiene poco de aquel minero galés que trataba de abrirse camino en el mundo de la canción en plena era Beatles, pero no ha perdido del todo sus garras y como veterano profesional aceptó de buen grado las preguntas más atrevidas, cantó unas estrofas de su célebre "Delilah" y se despidió marcándose unos pasos de baile con su legendario golpe de cadera acompañado de Julia, que salió ilesa. A esas alturas de su carrera, y con todas las entradas del Palau Sant Jordi agotadas, Jones, que ha pasado por la travesía del desierto -de los casinos de Las Vegas, desde luego-, no necesita de estímulos promocionales y de ahí que se agradezca más la simpatía y disciplina que mostró ante las cámaras y su domadora.

La última parte de "La columna" se dedicó a la tertulia futbolística, con el polivalente Txiki Begiristain de invitado especial, y se habló del baile de jugadores y entrenadores del Barça. Julia jugó aquí el papel de ingenua preguntona -aunque sabe del tema más de lo que aparenta- y el posible fichaje del españolista Sergio por el equipo azulgrana generó una polémica animada entre Carles Canut y Òscar, mucho más relajada que las crispadas discusiones de "El rondo", "Fútbol es fútbol", decía el sabio Boskov, y hay que tomárselo en serio, pero no tanto.


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