Fue con premeditación, alevosía y "agostidad"

Artículo publicado en La Brújula el 6 de agosto de 1999
Texto: Víctor Domingo, Presidente de la Asociación de Internautas

Así definía Julia Otero en el diario El País, la forma en la que fue suprimido el programa "La radio de Julia", líder de audiencia de las tardes radiofónicas españolas.

Una vez repuesto de la impresión que me produjo la noticia, me llamó la atención el término utilizado por la excelente periodista Julia Otero; "agostidad": en el diccionario de la lengua española esa palabra no existe, pero aún así qué bien define la acción denunciada en tiempo y en forma.

Claro que, viniendo la cosa de donde viene, esto de la "agostidad" ya se va haciendo norma. El año pasado , sin ir más lejos, se perpetró otra "agostidad" en forma de tarifazo, el 9 de agosto de 1998, y que como las pilas del conejillo dura y dura.

Lo del fichaje del "Ronaldo de las telecomunicaciones", no fue "agostidad" por pura chiripa. Algún asesor de imagen de la cosa no contó con que la noticia no iba a caer demasiado bien. Y no es de extrañar ; el Ministro Arias Salgado en primera instancia y ante un micrófono de la cadena Ser dijo que la noticia era excelente. Vaya patinazo, porque hasta el portavoz de la Conferencia Episcopal comentó respecto a la buena nueva dada a bombo y platillo que llamaba la atención la desmesurada voracidad de Telefónica.

Este fallo de cálculo puede suponer que en un futuro se utilice la "agostidad", para colocárnoslas dobladas, evitando incrementar nuestro rico diccionario con nuevas palabras como "Bangemanear ": Dícese del acto de contratar a un funcionario público durante su gestión por una empresa privada dedicada a lo mismo" o algo parecido. Además, como el término es ciertamente internacional, no solo sería una aportación al idioma patrio, sino al europeo en su conjunto.

Estos términos se suman a otros no menos logrados y que en los últimos tiempos estamos recibiendo con el desdén de quienes piensan que esto es jauja. O sí no, vean cómo se destripa un nombre tan latino como Aurelio , que debajo de la foto de un simpático chimpancé, quiere decir qué es lo que piensa la cosa de sus clientes o potenciales clientes de Internet.

Aunque algo más rebuscados, también se aportan eslóganes; por ejemplo "Los Planes Claros": Dícese de la aplicación de tarifas para la llamada local que sólo Telefónica puede aplicar en régimen de sana competencia, claro está.

O el término prejubilación consensuada, que quiere decir que se puede prejubilar profesionales de toda la vida muy pronto aun teniendo beneficios y utilizando un poco de las ganancias de los Planes Claros más lo que ponga el Estado y así comprar y comprar medios de comunicación y empresas allende los mares, sin necesidad de invertir en infraestructuras.

Ésta, nuestra España es de lo que no hay en el mundo, nuestro Presidente del Gobierno dice un día: "hay que extender el idioma por la Red que hay mucho en ingles y poco en español y esto no puede ser" y su " compa" del cole en vez de hacerle caso y ayudar para que lo extendamos se dedica a cambiarlo, pero de aquella manera. Como diría Mariano el del Forges: "País".


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