Nadie puede usar ya la excusa de la sorpresa

Editorial del 4 de enero de 2021

En 1803 salió del puerto de A Coruña una expedición con el doctor Javier Balmis, con la enfermera Isabel Zendal y con 20 niños huérfanos a los que usaron para transportar en su cuerpo, de uno en uno, la vacuna de la viruela. Así alcanzaron tierras americanas del imperio Español y se produjo la primera campaña de vacunación. Una epopeya sanitaria.

218 años más tarde, la vacuna contra la COVID-19 está encontrando problemas logísticas en toda Europa. El ritmo de vacunación es lento, desesperadamente lento en algunas zonas... ya nadie puede usar la excusa de la sorpresa. La comunidad científica dio lo mejor de sí para conseguir esa vacuna en tiempo récord y ahora estamos fallando en lo que teóricamente parecería la fase más sencilla.


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