El avance de los movimientos conspiranoicos empieza a ser inquietante

Editorial del 16 de junio de 2020

La crisis del coronavirus nos ha hecho reconocer el trabajo de nuestros sanitarios y ha puesto durante meses a los científicos como protagonistas de nuestra esperanza. Nunca antes habíamos recibido tanta información sobre virus, medicamentos, vacunas...

En JELO hemos hecho un esfuerzo grande para traer a estos micrófonos a lo más granado de la investigación española, tanto aquí como en importantes universidades internacionales. Nuestra perplejidad aumenta por días al comprobar que esa abundancia de información científica coexiste con manifestaciones como la de este fin de semana en Madrid, que pedían prisión para Bill Gates o estas declaraciones delirantes del director de la Universidad Católica de Murcia, que no las hace en una Iglesia sino en un acto universitario.

Puede que en pleno siglo 21 estas declaraciones nos provoquen entre risa y estupor, pero el avance de los movimientos conspiranoicos empieza a ser inquietante. Cantantes como Bosé o Bunbury, Cardenales como Cañizares, negacionistas del virus, antivacunas, Universidades en las que se habla del incansable papel de Satanás... Todo eso, ¿pueden llegar a ser un peligro para la salud pública? Vamos a dedicar a este tema el Gabinete. ¿Quién alimenta esas teorías estúpidas, quién financia y con qué intenciones? Nos lo preguntaremos esta tarde con Noelia Adánez, Fernando Iwasaki y Xavier Sardà.


© 1998-2020 www.juliaotero.net                 

Este sitio web utiliza cookies para obtener datos estadísticos y ofrecer una navegación óptima. Al utilizar nuestra página web entendemos que aceptas su uso. Para más información sobre las cookies y su uso en nuestra web, consulta nuestra Política de cookies.