Entrevista para la revista Tiempo

Tiempo, 5 de octubre de 2007

La periodista nos desvela sus reflexiones sobre su dilatada vida profesional: "Cuando entrevisto busco la incorrección política y huyo de lo previsible"

Vuelve a su antigua casa y a la misma frecuencia...
Sí. Después de ocho años vuelvo con otro accionariado y con otra dirección a una frecuencia que me resulta familiar, entrañable y afectiva.

¿Su ideología coincide ahora con la de los propietarios?
Nunca me planteo las cuestiones profesionales en términos ideológicos. Ya se conoce mi historia profesional y entiendo que cuando una empresa se dirige a mí y me hace una oferta laboral no está pensando en mi ideología ni yo en la suya. Ellos piensan en sacarme el máximo rendimiento y yo en ofrecer el mejor resultado posible.

Elija uno de sus competidores: Gemma Nierga, Ramón García o Toni Garrido.
Escojo mi programa porque cuando diseño un espacio me pongo en la piel del oyente. Y eso que hay fragmentos de esos tres profesionales que escucharía encantada. Los tres somos merecedores de la atención del oyente en nuestra franja horaria.

¿A quién le gustaría entrevistar en los próximos días?
A Nicolas Sarkozy. Sería un buen entrevistado. Es un personaje mediático cuyo trasfondo personal me despierta una extraordinaria curiosidad.

¿Qué busca cuando entrevista?
Que el personaje se sienta cómodo para que le incomode mentirme. Busco la incorrección política y huyo de lo previsible.

Tampoco se sale usted mucho del tiesto, ¿o sí?
No. Soy una persona educada en las formas que intenta dar algún pellizco.

Entre lo trascendental y lo frívolo, ¿en qué lado se mueve?
Pese a los tiempos que corren, que se tiende a la trivialización, la radio es el medio de comunicación que permite mayor profundización. Intento no ser frívola, pero eso no quiere decir que caiga en la trascendencia. Trato de que mis espacios tengan sustancia.

¿Le gusta provocar?
Forma parte de la comunicación. Lo que no despierta reacción se condena al ostracismo.

¿Ha hecho lo que quería en radio?
Cada año de mi vida, y ya llevo 30, intento hacer algo de lo que quiero.

¿La clave está en mantenerse?
En mantenerse y en seguir lo suficientemente rentable para que puedas escoger.

¿Qué es lo mejor que ha hecho como profesional?
Lo que no he hecho. Las cosas a las que he dicho que no, lo cual no quiere decir que haya acertado por goleada a las que he dicho que sí.

¿Cómo anda de inteligencia y de simpatía?
Me gustaría que no me tomaran por tonta y me encantaría que me sintieran simpática, porque la simpatía abre casi todas las puertas.

¿Nada se le resiste?
Muchas cosas. La vida es un juego de resistencias de lo que queremos y lo que no se nos pone a tiro.

¿Algo que quiera hacer y no pueda?
Tomarme un año sabático. Lo he tenido dos años al alcance de la mano y yo solita acabé con él. No estaría mal un año regando los tiestos de mi terraza.

Hubo un tiempo que se llevaba mal con los paparazzi. ¿Agua pasada?
Es pasada porque yo para ellos también soy pasado. He hecho todo lo posible para no llevarme, así que miel sobre hojuelas. Si siguieran nos llevaríamos mal.


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