Editorial del jueves 27 de Septiembre de 2001

El caviar es caro porque hay poco.

El pollo es barato porque hay en abundancia. 

Esta elemental ley del mercado acaba por aplicarse también a las personas. Los niños, en el mundo occidental, son el caviar, un bien escaso. Por eso se les idolatra y se les convierte en los reyes de la casa y en el centro del mundo.

¿Pero, qué hacemos con la gente mayor?

¿Qué mensaje subliminal damos cada vez que insistimos en que la población envejece? ¿Que son un estorbo? ¿Que son una carga económica?... Si es así, perdemos de vista otra ley elemental, aquella que las abuelas conocen como "ley de vida": que todos nos haremos mayores.

Esta reflexión la hacemos el día que el IMSERSO ha hecho públicos los datos de la temporada 2001-2002.

Pues bien, cuatrocientos mil jubilados viajarán este año por Cataluña, Valencia, Baleares, Canarias, Murcia... Los abuelos catalanes con los madrileños, son los más viajeros del Estado. 

Dicen las estadísticas que los que lo prueban, lo quieren repetir, pero no hay sitio para todos. La inversión es de ocho mil millones de pesetas... y nos tendría que parecer poco.

Mimar a las personas mayores debería de ser una vocación, tan pública como privada.

Bona tarda. Comença La Columna.


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