Editorial del miércoles 17 de Octubre de 2001

Madonna está enfurecida.

Dentro de un mes el mundo entero podrá leer una biografía, no sólo no autorizada sino claramente difamatoria, según el entorno de la estrella más estrella de todas las que se hacen y deshacen.

Bárbara Víctor firma este libro que la hará seguramente rica y famosa, aunque mucho menos que a la biografiada, a quien adjudica una capacidad abortiva difícil de creer. Once veces, según la biografía, habría abortado Madonna en los últimos 15 años, la última vez, poco antes de quedarse embarazada de su hijo pequeño.

Sinceramente, es difícil de creer que una persona como Madonna no tenga a su alcance medios anticonceptivos para evitar embarazos no deseados. Una mujer que ha planificado una carrera artística hasta convertirse en reina, impulsora de modas y un icono de referencia en la música, es difícil imaginarla tan irresponsable y poco calculadora en su vida íntima.

Claro que puede ser que lo que valga sea presentarla como una ninfómana, una mujer adicta al sexo a cualquier precio. Y aquí sí que nos hemos de poner serios. La biografía de un hombre público promiscuo sería recibida como la de un héroe del sexo. Pero Madonna es una mujer y aún hay gente que "encuentra muchas diferencias". Para empezar, no podemos decir, sin ser groseros, que es una "mujer pública"... El lenguaje es machista porque el mundo aún lo es. Dicho esto, viva Madonna y las mujeres que se atreven a ser libres.

Bona tarda. Comença La Columna.


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