Editorial del martes 7 de Mayo de 2002

Una cama ocupada de un hospital cuesta mucho dinero, ya lo sabemos. De hecho, si muchísimas personas contratan una póliza medica privada a parte de la Seguridad Social, es para ir pagando poco a poco lo que tendrían que pagar de golpe el día que, por el motivo que sea, nos tienen que ingresar, operar, tratar o curar en un centro hospitalario. Las facturas de las estancias hospitalarias son una parte muy importante del gasto de la sanidad pública. Por esto y porque las técnicas quirúrgicas han avanzado mucho, la tendencia es que el enfermo vuelva a casa cuanto antes mejor.

Muy bien. Ahora, tampoco hay que pasarse de rápidos. Un diputado del Bloque Nacionalista Valenciano de Castellón ha criticado hoy el criterio la Consejería de Sanidad Valenciana de dar el alta médica a bebés y madres al cabo de 48 horas del parto, por falta de espacio en los hospitales. La Sociedad de Neonatología recomienda que, para descartar infecciones y otros problemas, parteras y criaturas estén al menos, setenta y dos horas ingresadas.

Es evidente que la rentabilidad económica no puede aplicarse a costa de la salud y el bienestar madres y bebés.

Como hemos tenido una duda, hemos telefoneado a nuestra Consejería de Sanidad y nos han dicho que el protocolo de Cataluña, recomienda las setenta y dos horas de estancia después del parto. Al menos en la sanidad pública.

Es una información que hemos estimado útil para aquellas espectadoras embarazadas o para sus familiares que nos estén viendo. Si las quieren echar antes de hora, ya saben lo que pueden decir.

Bona tarda. Comença La Columna.


© 1998-2017 www.juliaotero.net