Editorial del jueves 27 de Junio de 2002

A veces hay titulares que te dejan atontado. Hoy, en un periódico de Madrid, hemos leído: “Un estudio en los Estados Unidos demuestra que el semen puede prevenir la depresión de las mujeres”. Dado que hoy no es el día de los inocentes, hemos hecho acopio de las noticias de agencia y, en efecto, hemos encontrado una información que remite a unos científicos de Nueva York.

Estos caballeros sospechan (este es el verbo utilizado) que la vagina femenina absorbe las hormonas masculinas contenidas en el semen, lo cual, hace suponer a los investigadores, que las mujeres se encuentran después mucho mejor. El método de análisis ha sido, parece ser, una encuesta hecha a 300 mujeres estudiantes, un método muy fiable este de las encuestas como todos sabemos.

Independientemente del rigor o no del estudio podríamos hacer dos consideraciones:

La primera, que no corren buenos tiempos para animar a las parejas, sobretodo, las ocasionales, a mantener relaciones sexuales sin preservativo.

La segunda consideración es de orden ideológico. Nada más desde un concepto rematadamente androcéntrico se puede encargar un estudio de estas características, un estudio que curiosa y casualmente quiere demostrar científicamente aquello tan antiguo de que lo que necesitamos las mujeres es un buen “de aquello”. Cuando las personas -hombres y mujeres- tienen una vida sentimental y sexual equilibrada y gratificante, también previenen las depresiones... Pero, claro, eso no lo han preguntado los científicos... lo que vende es el titular del semen.

¡Suerte que estamos de vuelta!

Bona tarda. Comença La Columna.


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