Editorial del jueves 4 de Julio de 2002

Los hospitales han advertido que tendrán que aplazar las operaciones quirúrgicas no urgentes por falta de sangre. Las reservas almacenadas están al 50% de lo que sería el nivel óptimo. Eso pasa siempre cuando se acercan las vacaciones: hace poco tiempo, los bancos de sangre sufrieron una situación similar. Una llamada urgente hizo que se formaran colas larguísimas para hacer donaciones de emergencia.

Desde las ONG, que son expertas en solidaridad, aseguran que en este país somos muy generosos... pero solamente cuando falta: cuando hay una catástrofe reaccionamos muy positivamente, aportando dinero, ayuda, comida o lo que haga falta, pero una vez deja de ser noticia, nos olvidamos y volvemos a la comodidad de pensar nada más en nosotros mismos.

Bien, pues, aunque sea por cuestiones puramente egoístas, es bueno saber que el 75% de los catalanes, 3 de cada 4, necesitaremos sangre en algún momento de nuestra vida. Si no es por los otros, como mínimo por nosotros mismos, deberíamos acordarnos más a menudo, de donar esta sangre que, a diferencia de la que a veces alguien te chupa, se regenera fácilmente.

Bona tarda. Comença La Columna.


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