Editorial del lunes 11 de Febrero de 2002

La Agencia Espacial Europea busca estos días voluntarios para pasar tres meses en la cama. El objetivo es investigar los cambios fisiológicos que padecen los astronautas después de una larga estancia en el espacio sideral. En concreto, la Agencia Espacial Europea necesita hombres no fumadores, ciudadanos de la Unión, de 25 a 45 años, de entre 1,65 a 1,85 de altura, sanos y sin exceso de peso.

Los escogidos se meterán en la cama y, a demás de ser observados y analizados continuamente, no la podrán abandonar en ningún momento ni hacer nada que no sea imprescindible, es decir: leer, comer, lavarse, hacer pipí y... popó... y basta.

Todo un esfuerzo por el que cobrarán, obviamente.

Aunque que los requisitos para ser voluntario son un poco estrictos, la Agencia nos haría un favor si nos aceptase alguna propuesta: por ejemplo... ¿ustedes, señoras, no pondrían a dormir tres meses al diputado Trocóniz? Puede que mejoraría su estado. ¿No le vendría bien una “temporadita” de descanso al señor Heribert Barrera, antes de que vuelva a hablar de los inmigrantes? ¿Y un reposo absoluto al señor Zapatero para reflexionar sobre qué es hacer oposición?

¿Quién más? ...Al obispo de Mondoñedo y otros colegas, cada uno en su cama, también les aprovecharía, a lo mejor, una larga estancia para reflexionar sobre la “enfermedad” de la homosexualidad.

Y paramos, porque si no, la cama nos la harán a nosotros.

Bona tarda. Comença La Columna.


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