Editorial del martes 5 de Febrero de 2002

La cabra legionaria del señor Trillo no podrá desfilar este año en España. El día de las Fuerzas Armadas Españolas, que no saben nunca dónde ni cómo celebrarlo, -tan fuerte es el grado de patriotismo-, este año no se hará aquí sino en Kosovo.

Coincidiendo con la inauguración del cuartel español en los Balcanes, el rey visitará el contingente español humanitario destacado en Kosovo y lo aprovecharán para hacer un discreto desfile de celebración.

La metáfora es extraordinaria: un ejército profesional lleno de inmigrantes, porque son los únicos que quieren defender la patria, y además, celebran su existencia fuera del territorio español.

El ministro de Defensa considera que la presencia del rey Juan Carlos a finales de mayo en esta provincia yugoslava contribuirá a visualizar la participación de las tropas españolas en misiones internacionales de paz.

A parte de esto, con la decisión de poner tierra de por medio, también se visualizan otras cosas. Y no las diremos, porque, como dice el clásico, no toca.

Bona tarda. Comença La Columna.


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