Francisco Frutos por Julia Otero

Es el candidato de emergencia de IU, algo que él asume "en el último tramo" de su vida política, aunque no es posible imaginarle ajeno por completo a la actividad a la que ha dedicado toda su vida. Le gusta nadar -parece que sin guardar la ropa-, andar por la montaña, jugar al fútbol y al julepe. Recuerda con nitidez su trabajo en la huerta con el mar al fondo y Chopin en el aire. Tanta fuga por el horizonte le llevó a los libros -"he picoteado en todas partes"- y al espíritu guerrero que le caracteriza. Sabe que corren malos tiempos para la lírica que representa, por eso está haciendo de tripas corazón. El de Anguita no le dio alternativa.

Se pregunta el personal cuál será el PCE de Frutos. ¿Algún recado?

El PC que está con los jóvenes que se manifestaron en Seattle hace un mes y, en general, con todos aquellos que luchan contra la liquidación del pensamiento crítico.

Nadie habla hoy de "lucha de clases". ¿Lo que no se nombra no existe?

Es la prostitución del lenguaje. Lo que históricamente se ha llamado así se puede llamar ahora "lucha de intereses", aunque la realidad no ha cambiado.

Según la teoría del péndulo, ¿hasta dónde debe llegar el mercado para que vuelva a ponerse de moda lo que usted representa?

Los millones de jóvenes que ni siquiera tienen los derechos laborales que conquistaron sus abuelos y padres en momentos políticamente más difíciles tendrán que salir a la calle para defender sus derechos. Si no, van listos.

¿No le parece educativo que las stock-options, en empresas privatizadas hace media hora, sean perfectamente legales?

Es un escándalo, una burla. Hay personas que sin levantar siquiera un teléfono ganan cientos de millones. La gente debe reflexionar cuando les venden que vivimos en el mejor de los mundos.

Si se quedase encerrado con Villalonga en un ascensor, ¿qué le diría?

Que él representa a una clase que yo he combatido, combato y combatiré porque se nutre del sacrificio de mucha gente. Y desde mi humanismo le salvaría porque es una persona. Como decían los maestros: "Intentaremos liberar incluso a los opresores".

Autodidacta y obrero. ¿Se siente el último mohicano?

En la primera línea política esa clase de personas se está extinguiendo. Pero volverán, porque el mundo no puede ser gobernado por una elite en contra de la mayoría.

Hijo de payeses, obrero metalúrgico, ¿qué ha aprendido en los libros?

Los libros no sustituyen a la vida, pero dan elementos de análisis.

Su empeño: mantener la identidad comunista. ¿No teme morir ahogado de tanto bracear contra corriente?

Estoy acostumbrado, llevo toda la vida haciéndolo.

La socialdemocracia ¿es una tentación de la que se ha librado, pues, para siempre?

Hay muchas cosas de la socialdemocracia que hoy son prácticamente revolucionarias. En España, la verdadera política de la socialdemocracia la practica IU. Lo otro es social-liberalismo.

Además de la del dinero y el mercado, ¿queda otra Internacional?

Otra peor, la de la especulación financiera y los paraísos fiscales.

Los adjetivos con que le definen sus amigos y los que usan sus enemigos retratan a dos personas que no se conocen de nada. Le consta, supongo.

No me interesan las groserías que a veces dicen de mí, como se equivocan, por el otro lado, las personas que glorifican llevadas por el afecto.

Por cierto, ¿ha notado ya el aliento en el cogote de los cazadores profesionales de rojos?

Esto en España no ha desaparecido nunca. En las campañas electorales se usa lo de comunista e incluso ex comunista en tono acusador. Si IU tuviera el 15% de los votos, ya nos enteraríamos, ya, de ese aliento.

Pues si hacen caso a las encuestas estarán fumándose un puro. ¿Tocarán ustedes suelo?

La izquierda que no abdica, incluso la más moderada, está en mal momento. Si no se abrazan los planteamientos del mercado, mercado, mercado ya se es sospechoso de rojo peligroso. Y luego están los errores cometidos...

O sea, pagará usted los platos rotos por otros.

Vale más que pague yo los platos que hemos roto entre todos que no personas de las generaciones que vienen detrás y que tienen futuro en la dirección de IU.

Lo suyo ¿es entonces una inmolación?

Ni inmolación ni sacrificio, pero constato las dificultades y no toco las castañuelas, no me apasiona ahora ser el candidato a la presidencia del Gobierno.

¿Es merecida su fama de poco simpático?

Yo he pasado ratos muy buenos con mucha gente que se lo pasa muy bien conmigo. Pero no voy a discutirlo.

Una noche oí confesar a Vázquez Montalbán y Marsé, entre copa y copa, que una vez escogieron a una secretaria por el culo. ¿No ha tenido alguna veleidad parecida?

(Risas). Es que un buen culo puede hacer vacilar a los más Carvalhos...


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