Ana García Obregón por Julia Otero

Es más lista que el hambre, por eso se hace la tonta, "los hombres lo agradecen mucho", dice. No tiene ningún sentido del ridículo, por eso es osada y tiene mucho sentido del humor, siempre síntoma de inteligencia. ¿Resultado? "Un monstruo con vocación comunicadora", según su propia definición. La señora Obregón es licenciada en biológicas, le falta un curso para serlo en veterinaria y tiene al menos dos masters: uno en dirección de empresas y otro en levantarnos la camisa. Por algo cuando presume de miopía hay quien afirma: "Tú ves más de lo que dices".

España entera cree saberlo todo sobre usted. ¿Es un espejismo?

Espejismo total. España entera sabe lo que yo quiero que sepan de mí.

Pero al final, ¿qué cuenta más, las cosas como son o lo que parecen?

El secreto de la felicidad es que sea un secreto. Yo tengo muchos y bien guardados. Aún no he comprendido por qué cada chorrada que hago es noticia (risas).

"Dime que me quieres aunque sea mentira". ¿Ha pronunciado esa frase alguna vez?

Algo muy parecido.

¿Y algún hombre le ha preguntado, como Johnny Guitar, "a cuántos hombres has olvidado"?

Olvidar no he olvidado a ninguno, otra cosa es si me gustaría hacerlo.

Tiene fama de contar trolas. ¿Merecida o no más que la de cualquier político?

Me quieren imitar (risas).Yo desde niña he fabulado siempre porque quería que el mundo fuera de otra forma. El problema es la bofetada que te pegas cuando aterrizas.

Usted trabaja de Ana Obregón. ¿A qué diría que se dedica ?

Soy un monstruo del espectáculo; desde pequeña he sentido la necesidad de comunicar.

¿Qué hace cuando se enamora de personas inconvenientes?

Imagino que es mejor de lo que es, hasta que llega un día en que se impone la realidad y esa persona se cae. Me pregunto si existe una persona conveniente para mí.

No me diga que ahora flirtea con el fracaso.

No he fracasado en lo fundamental, en ser madre por ejemplo; pero sí como compañera de alguien. No es posible ser superwoman en todo, como madre, amante, profesional... ¡En este fin de siglo nos lo exigen todo!

Dijo Sharon Stone que las mujeres más deseadas duermen solas mientras miles de hombres sueñan con ellas. ¿Se identifica?

Salvo los tres años que conviví con Alexandro, siempre he dormido sola, y te acostumbras.

¿Por qué le gusta hacerse la tonta?

Me pongo a la altura de los hombres. Nada les gusta más que sentirse más inteligentes que la mujer que les acompaña. Fíjese que las más tontas tienen a los listos más maravillosos y las listas e independientes a menudo están solas.

Invente un rumor que le gustaría que circulase sobre usted...

Que tengo un romance con Richard Gere. Antes pedía que fueran listos, ahora me conformo con que estén buenos.

Está usted hecha un hombrecito, señora Obregón...

Un hombre total. Nos exigen tanto a las mujeres que al final acabas viendo el sexo y el amor como un hombre.

¿Qué pone en el debe de los que la han amado?

Haber recibido menos de lo que he dado. Me molesta pedir cariño como si fuera una limosna.

En los metros cuadrados de su ropero, ¿podría vivir una familia?

Me temo que sí, aunque la ropa de firma me la prestan para ir a actos públicos, y la de la tele te la ponen y te la quitan al momento.

¿Recuerda qué es la mitosis?

Lo que explica la vida. Es el proceso de división celular. El cáncer, por ejemplo, es una mitosis descontrolada: una célula que se reproduce constantemente y...

Perdone que la interrumpa, pero ¿ha estudiado todo eso para... ?

Para luego salir en la tele disfrazada de payaso y haciendo el tonto. Sí. Pero de algo me servirá todo lo que estudié, a lo mejor para ser diferente a las que sólo son un florero.

Aún descubriremos que es usted feminista.

Me pone histérica tener que reclamar lo obvio.

¿Qué pregunta de su hijo ha tenido dificultades para responder?

Quién era el papá de Dios. No supe contestar.

¿Qué hace un crío indefenso en un escaparate permanente?

Pequé al principio cuando posé con él. Me siento culpable porque ahora ya no puedo hacer nada.

31 de diciembre de 1999. ¿No estaría mejor en casa que dando las campanadas en la tele otra vez?

No hay ningún tonto que haya querido hacer cuatro años seguidos las malditas campanadas. Es una fecha muy señalada, así que quiero tener al ser que más quiero. Me llevaré a mi enano.


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