Albert Boadella por Julia Otero

Vive en el Ampurdán, como "gallo en corral ajeno", rodeado de votantes convergentes. Tiene un hijo violonchelista, una hija estudiante de veterinaria y una mujer pintora. Acaba de estrenar con Els Joglars Daaalí, porque era necesario "un acto de justicia histórico hacia un personaje maltratado por los medios".

Todos somos los niños que fuimos. ¿Dalí sobre todo?

Consiguió el sueño de todo hombre-macho: ser niño hasta la muerte.

Empieza a ser hora de que le dedique un montaje teatral a la justicia. ¿A qué espera?

A estar fuera de la edad penal para no volver a los juzgados.

No me engañe. Algunos juicios adornan mucho el currículo...

Sí. Los relativos a la libertad de expresión siempre dan prestigio. Incluso, si me apura, los que son por estafa...

Pongamos que gana Maragall y a usted le dan el Premio Nacional de Teatro. ¿Cavan su tumba?

Me la empezaron a cavar el día en que me dieron la medalla de oro de las Bellas Artes.

¿Cuatro años del PP en el poder le han rejuvenecido ciertos sentimientos?

No son muy distintos a los otros. La política, como la justicia, sólo es una pura gestoría.

Eso que llaman la tercera vía ¿es lo máximo a lo que aspira la izquierda?

A la izquierda sólo le queda convertirse en policía del neoliberalismo.

¿Qué Cataluña le castiga con el desamor civil?

La tribal, la que cree que el accidente sexual de haber nacido en un lugar está por encima de todo.

¿Le han lanzado alguna piedra que aún no haya devuelto desde el escenario?

Ninguna, a juzgar por el perfecto estado de mi estómago.

Perverso, manipulador, provocador, bufón, cínico. ¿Cómo es que le complace lo que a otros ofende?

Escojo siempre la fila de los malos. Detesto la bondad exhibicionista.

¿Y esos shows televisados de la solidaridad?

Son la pornografía de la intelectualidad.

Mario Conde milita hoy en el mismo partido que usted hace 20 años. ¿Por "hacer el animal", como dijo usted entonces?

Entonces era el caos, ahora es el partido de los zombies.

Juguémonos algo: asunto Pinochet ¿Le traerán a España?

No dará tiempo. Le estamos matando lentamente. España ha hecho con él la catarsis que no hizo con Franco.

¿Se aguantaría a sí mismo como jefe?

Creo incluso que llegaría a dormir conmigo mismo.

Me da que usted no desnudaría a una mujer sin amarla.

Quedarían fatal mis atributos. En mi caso, no hay sexo sin amor.

¿En qué nota que se está haciendo viejo?

En que cada día soy más casto.

¿De qué vicio se ha jubilado?

Del exhibicionismo. Ahora ya estoy más cerca del voyeurismo.

¿Será Pujol inmortal?

He pasado media vida creyendo que un dictador era inmortal y la otra media pensando lo mismo de un señor feudal.


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